El origen de la palabra «chido»: Un viaje lingüístico por México

En México, pocas palabras capturan tan bien la esencia de la cultura popular como “chido”. Este término, usado para expresar que algo es bueno, bonito o agradable, es un pilar del lenguaje coloquial, especialmente en el centro del país. Pero, ¿de dónde viene esta palabra tan icónica? ¿Cómo se transforma en otras regiones, como el “chilo” del noroeste? ¿Ha evolucionado su significado con el tiempo?.

El origen de “chido”: Un rompecabezas lingüístico

El origen exacto de “chido” es un misterio que intriga a lingüistas, pero varias teorías destacan el sincretismo cultural de México. Una hipótesis sólida sugiere que “chido” deriva de “chiro”, una palabra del caló, el sociolecto de los gitanos españoles, donde significa algo brillante o resplandeciente. Este concepto pudo evolucionar para denotar algo positivo, y la teoría sitúa al barrio de Tepito, en la Ciudad de México, como la cuna de “chido” en los años 70, cuando el caló mexicano se popularizó entre jóvenes y grupos marginales.

Otra posibilidad conecta “chido” con el asturiano, una lengua del norte de España, donde “xidu” (pronunciado “shidu”) significa bello o bueno. Con las migraciones asturianas a México en el siglo XIX y el exilio español de los años 30, “xidu” pudo transformarse en “chiro” y luego en “chido”, ganando fuerza en movimientos como el de los pachucos en los 60 y 70.

Una teoría más lúdica vincula “chido” con el juego de canicas, donde la expresión “¡chiras pelas!” celebraba un tiro ganador; con el tiempo, “chiro” habría derivado en “chido”, pasando de un grito de victoria a una expresión de aprobación general. Finalmente, una idea menos común propone que “chido” podría estar relacionado con “chirote”, una palabra costarricense que describe a alguien inquieto pero maravilloso, sugiriendo un intercambio lingüístico en el mundo hispanohablante.

Aunque la falta de documentación histórica dificulta precisar el origen, “chido” parece haber nacido en la Ciudad de México como jerga popular, consolidándose como mexicanismo en el siglo XX.

“Chido” en otras partes de México: La variante “chilo” en el noroeste

En el centro de México, “chido” es omnipresente, pero en el noroeste —en estados como Sonora, Sinaloa, Baja California y Chihuahua— la palabra se transforma en “chilo”. Esta variación se explica por el carácter regional del habla en esta zona. “Chilo” es un sonorismo, un regionalismo del noroeste que adapta “chido” a la fonética local, donde la “ch” tiende a suavizarse, acercándose a un sonido “sh”. Este término está tan arraigado que aparece en nombres de programas, canciones y apodos, como el del sacerdote sinaloense Padre Chilo.

Algunos sugieren que “chilo” podría estar relacionado con la expresión norteña “al chile”, que denota franqueza, y que habría evolucionado para describir algo auténtico y, finalmente, algo bueno. Sin embargo, esta conexión no está plenamente comprobada. En el noroeste, “chilo” se usa en contextos similares a “chido”, como en la frase “¡Qué chilo está este lugar!” para expresar que un sitio es agradable.

¿Ha cambiado el significado de “chido”?

El significado de “chido” se ha mantenido estable, denotando algo bonito, bueno o agradable, según la Real Academia Española (RAE). Su versatilidad permite usarlo para aprobar algo (“Chido, carnal”), describir algo positivo (“Tu chamarra está bien chida”) o destacar una cualidad personal (“Es bien chido ese cuate”). Sin embargo, su uso ha evolucionado significativamente.

En los años 70, “chido” era jerga callejera de barrios como Tepito, pero hoy es una palabra aceptada en todos los niveles sociales, apareciendo en publicidad, cine y campañas como “No está chido”. A nivel global, “chido” se ha convertido en un emblema de la mexicanidad, junto con términos como “güey” o “órale”, y es común en imitaciones del habla mexicana.

Figuras como Luis de Alba, con su personaje El Chido en los 80, y canciones como “Chilanga Banda” de Café Tacuba (escucha aquí) han popularizado el término. Su inclusión en el diccionario de la RAE en 2002 marcó su legitimidad. En otras regiones de México, palabras como “padre” o “chévere” cumplen funciones similares, enriqueciendo la diversidad del español mexicano.

Conclusión: Un término que sigue siendo chido

“Chido” es un reflejo de la riqueza del español mexicano. Su origen, posiblemente una mezcla de caló, asturiano y juegos infantiles, muestra el carácter híbrido de la cultura del país. En el noroeste, “chilo” adapta este mexicanismo a la identidad regional, pero conserva su esencia: celebrar lo bueno y auténtico. De Tepito a los escenarios globales, “chido” ha trascendido fronteras sin perder su chispa. Como mexicanos, podemos decir con orgullo: ¡Qué chido es nuestro idioma! ¿Cuál teoría sobre el origen de “chido” te parece más convincente? ¿El caló de Tepito, el asturiano, las canicas o la conexión costarricense? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte qué otra palabra mexicana quieres que exploremos en Chidonomics. 🌮


Fuentes:
Infobae: Artículos sobre el origen de “chido” (2021, 2024). https://www.infobae.com/mexico/2021/10/27/de-donde-proviene-la-palabra-chido/, https://www.infobae.com/mexico/2024/05/15/cual-es-el-origen-de-la-palabra-chido/
Noro.mx: Sobre el sonorismo “chilo” (2022). https://noro.mx/curiosidades/que-significa-chilo/
Real Academia Española: Definición de “chido” (2024). https://dle.rae.es/chido
Enséñame de Ciencia: Contexto histórico de “chido” (2024). https://www.ensenamedeciencia.com/2024/02/04/cual-es-el-origen-y-significado-de-la-palabra-chido/
Chilango.com: Genealogía de palabras con “ch” (2021). https://www.chilango.com/cultura/origen-palabras-mexicanas-ch/


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