En el estudio de la economía, dos enfoques fundamentales guían el análisis: la economía positiva y la economía normativa. Aunque ambas son esenciales para comprender el comportamiento económico, sus métodos y propósitos son distintos. Este artículo explora las diferencias entre estos enfoques, ofrece ejemplos prácticos, analiza sus aplicaciones en el mundo real y destaca sus limitaciones, con un enfoque en los sesgos de la economía positiva y las consecuencias no deseadas de la normativa.
Economía Positiva: Describiendo la Realidad
La economía positiva se dedica a analizar y explicar los fenómenos económicos tal como ocurren, basándose en hechos, datos y relaciones causa-efecto. Este enfoque busca ser objetivo, evitando juicios de valor, y utiliza herramientas como modelos matemáticos, estadísticas y observaciones empíricas para describir cómo funciona la economía. Su propósito es responder preguntas como «¿Qué pasó?» o «¿Qué está ocurriendo?», proporcionando una base científica para entender dinámicas económicas.
Por ejemplo, un economista positivo podría analizar cómo un aumento del 10% en el salario mínimo en 2023 incrementó el desempleo en un 2% en el sector de restaurantes de una ciudad. Este análisis se basa en datos verificables, como tasas de empleo y salarios, sin emitir opiniones sobre si el aumento fue beneficioso o perjudicial.
Economía Normativa: Proponiendo lo Deseable
Por contraste, la economía normativa se enfoca en lo que debería ser, incorporando juicios de valor y recomendaciones basadas en criterios éticos, sociales o políticos. Este enfoque es subjetivo y busca guiar decisiones hacia objetivos considerados deseables, respondiendo a preguntas como «¿Qué debería hacerse?» o «¿Es esto justo?». Los economistas normativos podrían, por ejemplo, recomendar que el gobierno aumente el salario mínimo para reducir la desigualdad de ingresos, argumentando desde una perspectiva de equidad social, aunque esta posición dependa de valores subjetivos.
Diferencias Clave
| Aspecto | Economía Positiva | Economía Normativa |
|---|---|---|
| Naturaleza | Objetiva, basada en hechos | Subjetiva, basada en valores |
| Pregunta principal | ¿Qué es o qué pasa? | ¿Qué debería ser? |
| Metodología | Análisis empírico, datos, modelos | Juicios éticos, opiniones, recomendaciones |
| Ejemplo | La inflación fue del 5% en 2024. | La inflación debería controlarse al 2%. |
| Pruebas | Verificable con datos | No siempre verificable, depende de valores |
Ejemplos
Ambos enfoques se complementan en la práctica. Consideremos el caso de una política de impuestos al carbono. Un análisis positivo podría mostrar que, en 2022, un aumento en los impuestos al carbono en la Unión Europea redujo las emisiones de CO2 en un 15%, utilizando datos de emisiones y modelos econométricos para establecer esta relación causa-efecto. Por otro lado, un enfoque normativo podría argumentar que el gobierno debería subsidiar energías renovables para combatir el cambio climático, priorizando la sostenibilidad sobre el crecimiento económico a corto plazo, incluso si los costos son altos. Mientras el análisis positivo aporta datos objetivos, el normativo introduce valores éticos para guiar decisiones.
Aplicaciones
Estos enfoques son fundamentales en la formulación de políticas económicas. Los gobiernos usan la economía positiva para evaluar el impacto de medidas pasadas, como el efecto de una reducción en las tasas de interés sobre el crecimiento del PIB. Las empresas, por su parte, emplean modelos positivos para prever la demanda de productos basándose en precios y tendencias. En cambio, la economía normativa guía debates sobre políticas públicas, como la redistribución de beneficios de un tratado comercial para compensar a trabajadores afectados, o la implementación de controles de precios en medicamentos esenciales para garantizar acceso, basándose en principios de justicia.
Limitaciones y Críticas
Economía Positiva: Sesgos Ocultos
Aunque la economía positiva aspira a la objetividad, no está exenta de limitaciones. La calidad y disponibilidad de los datos pueden restringir la precisión de los análisis. Además, los sesgos pueden infiltrarse en la selección de datos, la elección de modelos o la interpretación de resultados. Por ejemplo, un estudio sobre el impacto de una política fiscal podría omitir variables clave, como el efecto en grupos marginados, si los datos no están disponibles o si el modelo no las considera. Asimismo, los economistas pueden, sin intención, elegir supuestos que reflejen preferencias institucionales o culturales, lo que introduce un sesgo sutil en un análisis aparentemente objetivo.
Economía Normativa: Consecuencias No Deseadas
La economía normativa, al basarse en juicios subjetivos, enfrenta el riesgo de generar consecuencias no deseadas. Las recomendaciones basadas en valores, como la equidad o la sostenibilidad, pueden ignorar efectos secundarios si no se complementan con un análisis positivo riguroso. Por ejemplo, un aumento del salario mínimo para reducir la desigualdad podría elevar los costos laborales, llevando a despidos en pequeñas empresas o al aumento de precios que afectan a los consumidores más pobres. Otro caso es el control de alquileres, que busca proteger a los inquilinos, pero puede reducir la oferta de viviendas al desincentivar a los propietarios, empeorando la crisis habitacional. Estas consecuencias no deseadas subrayan la importancia de combinar la economía normativa con análisis positivos para anticipar impactos reales.
Conclusión
La economía positiva y normativa son enfoques complementarios que enriquecen el análisis económico. La positiva describe el mundo con datos y hechos, mientras que la normativa propone acciones basadas en valores. Sin embargo, los sesgos en la positiva y las consecuencias no deseadas en la normativa destacan la necesidad de un equilibrio entre ambos. Al analizar noticias económicas o debatir políticas, distinguir entre estos enfoques permite un entendimiento más claro de los hechos y los ideales que moldean las decisiones económicas.
Fuentes
- Mankiw, N. G. (2020). Principles of Economics. Cengage Learning. Disponible en Cengage.
- Stiglitz, J. E., & Walsh, C. E. (2006). Economics. W.W. Norton & Company. Disponible en Norton.
- Krugman, P., & Wells, R. (2018). Economics. Worth Publishers. Disponible en Macmillan Learning.
- Banco Mundial (2023). Datos sobre emisiones de CO2. Disponible en World Bank.

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