Entre 1950 y 1980, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dominó la política mexicana, moldeando el país durante el llamado «Milagro Mexicano». Hoy, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se alza como la fuerza política predominante, generando comparaciones inevitables. Para muchos, ambos partidos comparten similitudes inquietantes en su control político y estrategias de poder, pero sus enfoques sociales y económicos revelan diferencias importantes. Este artículo explora cómo operaba el PRI en su apogeo, traza un paralelo con Morena y proyecta el posible rumbo de este último, con énfasis en los ámbitos político, social y económico.
El PRI (1950-1980): Hegemonía y Contradicciones
Político
Durante las décadas de 1950 a 1980, el PRI consolidó un sistema autoritario que garantizó su dominio absoluto. Con un presidente como figura central, el partido controlaba elecciones mediante fraudes y cooptaba a la oposición. Organizaciones como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Nacional Campesina (CNC) aseguraban lealtad corporativa. Sin embargo, la represión marcó esta era, con eventos como la Masacre de Tlatelolco de 1968 (200-300 muertos, según cifras oficiales, aunque estimaciones alcanzan los 1,000-2,000) y la Masacre del Corpus Christi de 1971, evidenciando la intolerancia a la disidencia. La reforma electoral de 1977 buscó legitimar el sistema al dar espacio a la oposición, pero el control priista persistió.
Social
El PRI implementó reformas sociales limitadas, como el voto femenino en 1953, pero su enfoque asistencialista priorizó el patronazgo para mantener apoyo político. La desigualdad social y la migración masiva del campo a la ciudad (especialmente a la Ciudad de México) reflejaron tensiones no resueltas. La represión de movimientos estudiantiles y obreros distanció al partido de sectores clave de la población, generando un legado de desconfianza.
Económico
El «Milagro Mexicano» trajo un crecimiento económico robusto (PIB ~6% anual), impulsado por industrialización, inversión extranjera y políticas proteccionistas. Empresas estatales como Pemex jugaron un rol central, pero la riqueza se distribuyó de manera desigual, y la corrupción sistémica minó la confianza. La dependencia de capital extranjero dejó al país vulnerable, un problema que se agudizó en las crisis de los años 80.
Morena: Un Nuevo Gigante Político
Fundado en 2011 por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y consolidado como partido en 2014, Morena ha transformado el panorama político mexicano. Con victorias aplastantes en 2018 (53.19% de los votos) y 2024 (59.76% con Claudia Sheinbaum), controla 23 de 32 estados, 60 de 128 escaños en el Senado y 236 de 500 en la Cámara de Diputados. Su ascenso ha generado comparaciones con el PRI, pero su operación refleja un enfoque social y económico distinto, que se dio en un contexto histórico más democrático.
Político
Morena ha centralizado el power en el Ejecutivo, con AMLO y ahora Sheinbaum como figuras dominantes. Aunque opera en un sistema plural, enfrenta críticas por debilitar instituciones como el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Poder Judicial. Usuarios de X, como @ClaudioXGG, comparan a Morena con el PRI de Echeverría y López Portillo, señalando su «hegemonía populista» (X post). Sin embargo, a diferencia del PRI, Morena no recurre a la represión violenta (aun), aunque se le acusa de prácticas autoritarias más sutiles.
Social
Morena se distingue por una agenda progresista, promoviendo derechos indígenas, igualdad de género y de la comunidad LGBT. En 2019, AMLO decretó el Día Nacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia, y su apoyo a los Acuerdos de San Andrés de 1996 refuerza su compromiso con comunidades marginadas. Programas como «Sembrando Vida» buscan atender a sectores vulnerables, pero algunos, como @LOVREGA, critican su uso como clientelismo, evocando tácticas priistas (X post).
Económico
Morena apuesta por una economía mixta, priorizando el control estatal en sectores como energía (Pemex, CFE) y rechazando el neoliberalismo. Sus políticas de austeridad, como la reducción del 70% en la fuerza laboral federal y el recorte del 25% a salarios de jueces, buscan combatir la corrupción y redistribuir recursos. Sin embargo, el crecimiento económico (~2% anual) es mucho peor que en el «Milagro Mexicano», y la dependencia de programas sociales plantea riesgos de sostenibilidad.
Paralelo: Similitudes y Diferencias
Similitudes
- Dominio Político: Ambos partidos han consolidado un poder casi hegemónico, utilizando programas sociales para mantener apoyo popular. El PRI lo logró mediante corporativismo; Morena, con una narrativa de «transformación» y aprovechándose del hartazgo de la sociedad con los políticos de siempre.
- Centralización: En ambos casos, el presidente es la figura central, lo que genera críticas por falta de pluralidad. Morena depende de un «líder moral», similar al PRI renovable cada sexenio.
- Corrupción: El PRI enfrentó corrupción sistémica, y Morena no está exenta, con acusaciones que recuerdan los escándalos priistas y, en algunos casos, los hacen palidecer.
Diferencias
- Contexto Político: El PRI operaba en un sistema autoritario; Morena, en uno democrático con oposición activa (PAN, PRI), pero muy disminuida. A pesar del mayor escrutinio mediático, Morena se ha encargado por imponer su narrativa, vulnerando incluso la libertad de expresión.
- Enfoque Social: Morena se presenta como más inclusiva, promoviendo derechos humanos que el PRI ignoró, como los de la comunidad LGBT y los pueblos indígenas. Sin embargo, los datos muestran un claro aumento de la inseguridad y una disminución del crecimiento económico, así como un franco deterioro en la salud y educación de los mexicanos.
- Política Económica: El PRI abrazó un modelo de industrialización dependiente; Morena busca soberanía económica y redistribución, aunque con resultados económicos muy limitados.
El Futuro de Morena: ¿Un Nuevo PRI?
El rumbo de Morena dependerá de su capacidad para equilibrar su agenda social progresista, sus ambiciones económicas y la preservación de la democracia. Su dominio electoral y programas sociales le dan una base sólida, pero enfrenta riesgos significativos:
- Autoritarismo: La centralización de poder podría alienar a sectores de la población, como ocurrió con el PRI. Usuarios de X, como @ArturoVillegasQ, critican a Morena por «destruir instituciones» que el PRI construyó (X post).
- Corrupción: Aunque Morena promete combatirla, acusaciones en gobiernos locales, estatales e incluso a nivel federal, sugieren vulnerabilidades similares a las del PRI.
- Economía: La apuesta por el control estatal y la redistribución podría reducir desigualdades, pero el bajo crecimiento económico y la dependencia de programas sociales podrían limitar su sostenibilidad.
Si Morena mantiene el apoyo popular y logra resultados económicos, podría consolidarse como una fuerza transformadora. Sin embargo, si cae en prácticas clientelistas o autoritarias, podría replicar el declive del PRI, que perdió credibilidad por su desconexión social y corrupción.
Conclusión
El PRI de 1950-1980 y Morena comparten rasgos de dominación política y uso estratégico de programas sociales, pero Morena opera en un contexto histórico más democrático y con una agenda social llamativa. Económicamente, busca corregir las desigualdades que el PRI perpetuó, aunque no ha brindado resultados. Para evitar el destino del PRI, Morena debe priorizar la transparencia, fortalecer instituciones y garantizar resultados económicos. El riesgo de convertirse en una «reencarnación» del PRI está presente, pero el futuro de Morena dependerá de su capacidad para aprender de la historia mientras forja un camino propio.
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Fuentes
- El PRI, 70 años dominando México
- Morena, Wikipedia
- INE, Resultados 2024
- Decreto Día Nacional contra Homofobia
- X posts citados: @ClaudioXGG, @LOVREGA, @ArturoVillegasQ.

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