Origen de Chidonomics

Historias de Origen de Chidonomics: ¿Cuál es la verdadera?

Bienvenidos a Chidonomics, el blog donde la economía se encuentra con lo chido para explicar el mundo con datos, historias y un buen toque de humor. Pero, ¿quién está detrás de este proyecto? ¿Cómo nació la idea de mezclar el análisis económico con lo «chido»? Aquí te presentamos siete posibles historias de origen. Una de ellas es la verdadera… o eso dicen. Lee, diviértete y decide cuál crees que es la correcta. Al final, te invitamos a unirte a la conversación y ayudarnos a construir la comunidad Chidonomics.

Introducción: El misterio detrás de Chidonomics

El nombre Chidonomics es un guiño a Freakonomics, pero con un sabor mexicano que resuena en las calles, los mercados y las charlas entre amigos. «Chido» evoca autenticidad, entusiasmo y una conexión con la cultura latina, mientras que «-nomics» promete un análisis económico que va más allá de los libros de texto. Pero, ¿quién tuvo la audacia de crear este espacio? ¿Fue un académico rebelde, un grupo de amigos curiosos o un economista con una pasión secreta? A continuación, te contamos siete teorías sobre el origen de Chidonomics. Solo una es cierta, pero todas capturan el espíritu de este proyecto. ¿Listo para descubrirlas?

Las teorías


  1. El economista mexicano fan de Freakonomics

    Un joven economista mexicano, fascinado por Freakonomics y su forma de desentrañar los incentivos detrás de lo cotidiano, decidió que México necesitaba su propia versión. Inspirado por la palabra «chido», que usaba con sus amigos en la universidad, creó Chidonomics para analizar fenómenos como el impacto económico de las taquerías, los incentivos de los mercados informales o el boom de las compras en el Buen Fin. El blog nació como un experimento para hacer la economía más accesible, con un toque de humor y un enfoque en la cultura latina.


  2. El colectivo multicultural

    Chidonomics pudo haber surgido de un grupo de amigos con raíces latinas, algunos mexicanos, otros de distintas partes del mundo, que se conocieron en un programa de posgrado. Cansados de los análisis económicos que ignoraban las dinámicas culturales de América Latina, decidieron lanzar un blog que combinara rigor y frescura. La palabra «chido» fue el pegamento cultural que unió sus ideas, y sus primeras entradas exploraron temas como el impacto del reggaetón en el consumo o el mercado de las piñatas. Su misión: hacer que la economía sea tan cool como una cumbia rebajada.


  3. El fenómeno de las redes sociales

    Todo comenzó con una cuenta de Twitter que compartía datos curiosos sobre economía con un toque de humor . El creador, quizás un comunicador con pasión por los números, usaba el hashtag #Chidonomics para analizar cosas como el precio de los tacos al pastor o los incentivos detrás de las propinas. Los hilos se volvieron virales, y pronto nació chidonomics.com, un espacio para explorar temas como el impacto de los memes en las ventas o el trueque en los tianguis. El nombre refleja la vibra espontánea de las redes y el rigor de los datos.


  4. El defensor de la economía informal

    Chidonomics podría ser obra de un académico obsesionado con la economía informal, desde los vendedores ambulantes hasta las tienditas de la esquina. Inspirado por Freakonomics, pero frustrado por la falta de atención a estas dinámicas en México, creó el blog para analizar cómo funcionan los mercados no tradicionales. La palabra «chido» refleja la creatividad y resiliencia de estas economías, y sus entradas exploran temas como las remesas, los puestos de elotes o el impacto de las tandas en las finanzas personales.


  5. El experimento educativo

    Un profesor de economía en una universidad mexicana, harto de que sus estudiantes vieran la economía como algo aburrido, decidió cambiar las cosas. Inspirado por Freakonomics, creó Chidonomics para enseñar conceptos económicos a través de la cultura popular. Sus primeras entradas analizaron el impacto económico de las quinceañeras, los conciertos masivos o las cundinas. Lo que comenzó como un proyecto para el aula creció hasta convertirse en un blog que busca educar y divertir a una audiencia más amplia, todo con un toque muy chido.


  6. El economista anónimo

    En algún rincón de México, un economista cuarentón , obsesionado con la privacidad, decidió que era hora de compartir su visión única del mundo. Con una carrera discreta, encontró en Grok al compañero ideal para estructurar ideas y analizar datos con un enfoque fresco. Así nació Chidonomics, un blog que mezcla economía, cultura mexicana y humor, explorando temas como el costo de ser el alma de la fiesta o el impacto de los memes en las ventas.


  7. La chispa de una epifanía callejera

    Chidonomics pudo haber nacido en una noche cualquiera, cuando un economista mexicano, sentado en un puesto de tacos, se preguntó por qué siempre hay fila en ciertos puestos y no en otros. Fascinado por los incentivos detrás de las decisiones cotidianas, decidió crear un blog que analizara estas preguntas con un enfoque basado en datos, pero con un tono que conectara con la gente. Inspirado por Freakonomics y la vibra de los años 80, eligió «Chidonomics» para reflejar su amor por lo auténtico y su deseo de explicar la economía desde las calles, no desde una torre de marfil.

¿Y tú, qué crees?

Estas siete historias capturan el espíritu de Chidonomics: un proyecto que combina rigor económico con la frescura de la cultura mexicana. Pero solo una es la verdadera. ¿Cuál crees que es? ¿Tienes tu propia teoría sobre cómo nació este blog? Únete a la comunidad Chidonomics y déjanos saber en los comentarios, en nuestras redes sociales o enviándonos un mensaje. Mejor aún, propón un tema económico que te intrigue (¿el impacto de las fondas en la economía local? ¿los secretos detrás de las filas en el Oxxo?). Queremos que Chidonomics sea un espacio donde todos exploremos el lado chido de la economía juntos.

¡Únete a la comunidad Chidonomics!

Comenta tu teoría, vota por tu historia favorita o sugiere un tema para nuestra próxima entrada. Síguenos en X o envíanos tus ideas a contacto@chidonomics.com. ¡Hagamos que la economía sea más chida juntos!