El IPC mexicano cerró con un avance marginal del 0.22% en los 70,187 puntos, capturando parte del optimismo tecnológico que impulsó al Nasdaq y al S&P 500, aunque la debilidad industrial en el Dow Jones limitó el desempeño local. La moneda nacional registró una apreciación del 0.29% para cotizar en 17.1679 por dólar, tras confirmarse hoy que Banxico mantiene su tasa de referencia en 6.50%, un nivel que sostiene el atractivo del carry trade frente a divisas con menor diferencial. Sin embargo, el retroceso del 2.10% en el Brent y del 1.37% en el WTI representa un riesgo fiscal considerable, ya que disminuye el flujo de ingresos petroleros necesarios para cubrir los pasivos de Pemex. Esta debilidad en los precios de los energéticos presiona la balanza comercial y restringe el margen de maniobra de la Secretaría de Hacienda en un entorno de gasto público rígido. Para la próxima sesión, el riesgo se desplaza hacia la sostenibilidad del tipo de cambio, donde una ruptura del soporte técnico actual podría desencadenar un ajuste de carteras ante la ausencia de eventos económicos de alto impacto en la agenda inmediata.