Reforma energética y el recibo de tu negocio: quién pone los precios de la luz y el gas
La reforma de 2013 abrió el mercado, la 4T lo re-reguló y el gas importado de EU sigue mandando: así se compone el recibo que paga tu negocio hoy.
La reforma de 2013 abrió el mercado, la 4T lo re-reguló y el gas importado de EU sigue mandando: así se compone el recibo que paga tu negocio hoy.
Con la inflación en 3.45% y la subyacente en 3.75%, subir precios ya no es opcional. La elasticidad te dice cuánto puedes hacerlo sin que los clientes huyan.
Con el dólar en 17.98 pesos, cada remesa rinde más en tu colonia, pero la inflación en jitomate y cebolla (3.45%) le pone el contrapunto.
Con un costo real del dinero positivo (2.75%), el ciclo monetario está en modo restrictivo: hoy pagar deuda pesa más que tomar crédito.
La inflación repuntó a 3.42% y la curva de rendimiento ya está marcando el rumbo del crédito: más caro o más escaso.
Con el PIB apenas creciendo 2.04% y una inflación que no suelta el 3.26%, cada peso cuenta: el ISR no se paga sobre lo que vendes, sino sobre lo que de verdad te queda.
Aunque los indicadores macro son estables (6.50% tasa, 3.26% inflación), las PyMEs mexicanas repiten el patrón de 1994, 2008 y 2020: presión fiscal y choques externos al acecho.
La inflación en México ronda 3.12%, pero ese porcentaje acumulado ya te está comiendo los márgenes.
El INPC dice 3.12%, pero tu harina, tu aceite y tu renta subieron al 3.95%. Esa diferencia es la que te come el margen.
PIB crece 0.25%, inflación subyacente en 3.95% y desempleo en 2.80%: la economía mexicana da señales mixtas.
Con la economía creciendo apenas 0.25%, quedarse sin insumos no es un retraso: es una venta perdida que no se recupera. Mantener inventario cuesta caro.
Con la tasa de Banxico en 6.50% y CETES al 6.17%, el déficit público no es teoría: es el costo real que pagas por cada crédito para tu negocio.