Radar Geopolítico — 23 de junio de 2026

Washington y Teherán juegan al gato y al ratón con sanciones y el control del estrecho de Ormuz, mientras la ONU acusa a Israel de genocidio en Gaza.

Radar Geopolítico — 23 de junio de 2026

Esta semana, los conflictos geopolíticos activos incluyen las tensas negociaciones nucleares entre EE.UU. e Irán, la guerra en Gaza y el sur de Líbano, la ofensiva rusa en el Donbás y Crimea, la transición política en Colombia tras la victoria de un outsider respaldado por Trump, la crisis humanitaria en Myanmar, las tensiones post-electorales en Etiopía, y las presiones económicas sobre Venezuela y Cuba. Sin embargo, el mayor desarrollo se registra en el acercamiento diplomático sin precedentes entre Washington y Teherán, con avances contradictorios, un levantamiento temporal de sanciones y movimientos para controlar el estratégico estrecho de Ormuz.

Negociaciones EE.UU.-Irán y tensiones en el Golfo

Las conversaciones en Suiza lideradas por el vicepresidente JD Vance generaron señales mixtas: mientras la Casa Blanca anuncia progresos en inspecciones nucleares y levanta sanciones petroleras por 60 días, Teherán niega nuevos compromisos. Paralelamente, Irán busca cobrar peajes en el estrecho de Ormuz, elevando el riesgo para el comercio global. Un acuerdo preliminar podría reconfigurar la seguridad energética mundial.

Guerra en Gaza y frente con Líbano

Una comisión de la ONU acusó a Israel de genocidio al atacar deliberadamente a niños en Gaza, mientras se mantiene un frágil alto el fuego con Hezbollah en Líbano. Las imágenes de aldeas destruidas en el sur libanés ocupado muestran la devastación. El simbolismo palestino en el Mundial de fútbol refleja la resonancia global del conflicto.

Ofensiva rusa en Ucrania

Las tropas rusas concentran fuerzas sobre Kostiantynivka, ciudad clave para el control del Donbás, mientras Ucrania intensifica ataques con drones en Crimea. Miles de civiles huyen de los bombardeos constantes. La escalada busca aislar la península anexada y presionar a Moscú en múltiples frentes.

Transición en Colombia y guerra contra las drogas

El triunfo preliminar de Abelardo de la Espriella, apoyado por Trump, promete una ofensiva militar sin precedentes contra los narcotraficantes. El nuevo mandatario buscará estrechar la cooperación con EE.UU., lo que podría alterar las dinámicas de seguridad regional y el flujo de cocaína hacia Norteamérica.

Crisis humanitaria en Myanmar

Un informe de la ONU revela que el ejército birmano mató a más de 700 civiles en seis meses, incluidos 153 niños. La violencia persiste tras el golpe de 2021, sumiendo al país en una guerra civil con graves consecuencias humanitarias y desestabilización regional.

Tensiones post-electorales en Etiopía

El partido del primer ministro Abiy Ahmed arrasó en las elecciones, pero crecen los temores de nuevos conflictos internos debido a las profundas divisiones étnicas y las tensiones con países vecinos. La frágil paz podría romperse si no se gestionan las demandas de las regiones marginadas.

Venezuela bajo sanciones de EE.UU.

A pesar del discurso triunfalista de Trump sobre los ingresos petroleros, la crisis económica persiste y el descontento social aumenta. La narrativa de éxito choca con la realidad de una población que no percibe mejoras, mientras el alivio temporal de sanciones a Irán contrasta con el bloqueo sobre Caracas.

Crisis de combustible en Cuba

La escasez de petróleo, agravada por el bloqueo estadounidense, obligó a cerrar escuelas y paraliza la isla. La dependencia energética cubana se convierte en un arma de presión geopolítica, mientras la población sufre las consecuencias de una crisis que no muestra salida inmediata.

Rivalidad tecnológica China-EE.UU.

China arrebató a Estados Unidos el liderazgo en supercomputación por primera vez desde 2017, y Pekín estrecha su control sobre las tierras raras, insumos críticos para la industria tecnológica. Estas maniobras amenazan con desatar una nueva guerra comercial y acelerar la desconexión de cadenas de suministro.

Análisis a fondo · Negociaciones EE.UU.-Irán y tensiones en el Golfo

El acercamiento entre Washington y Teherán marca un giro inesperado en una de las rivalidades más enquistadas de Medio Oriente. La decisión de la administración Trump de levantar temporalmente las sanciones al petróleo iraní y negociar directamente —con el vicepresidente Vance como interlocutor— refleja un agotamiento mutuo y la urgencia por evitar una escalada militar. Sin embargo, la falta de coincidencia en los anuncios revela la fragilidad del proceso: mientras EE.UU. necesita mostrar resultados tangibles, Irán intenta no ceder ante su público interno. Los ganadores inmediatos serían los mercados energéticos globales, que verían aliviada la presión en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del crudo mundial. China y la India también se beneficiarían al reanudar compras de crudo iraní sin trabas. En contraste, los perdedores potenciales son Arabia Saudita e Israel, que observan con recelo cualquier empoderamiento de Teherán y podrían redoblar su oposición en el Congreso estadounidense. Para las próximas semanas, es probable que continúen las negociaciones técnicas y se acuerden mecanismos de desconflicto, pero el verdadero desafío será verificar el cumplimiento iraní en materia nuclear y evitar que la reactivación económica de Irán financie a sus aliados regionales. Un fracaso podría reavivar las amenazas de cierre del estrecho y disparar los precios del petróleo, con graves repercusiones para la economía global.

Perspectiva Chidonomics

La montaña rusa diplomática en el Golfo Pérsico tiene implicaciones directas para México y América Latina. Un alivio en las tensiones y la reanudación de las exportaciones de crudo iraní podrían estabilizar o incluso reducir los precios internacionales del petróleo, lo que afectaría los ingresos fiscales de México como productor. Sin embargo, la volatilidad persiste: cualquier malentendido podría disparar los costos energéticos, encareciendo los combustibles en toda la región. Para los países latinoamericanos importadores netos, la cautela es clave; la geopolítica del estrecho de Ormuz sigue siendo un péndulo que balancea entre la oportunidad y el riesgo.