Radar Geopolítico — 8 de septiembre de 2026
La ultraderecha arrasa en Alemania, la guerra comercial escala con aranceles del 50% y la corrupción en Ucrania llega a 1,200 mdd.
Esta semana, los conflictos geopolíticos activos incluyen las conversaciones de paz para Ucrania, la escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá, la tensión en Medio Oriente con ataques hutíes e israelíes, y el terremoto político en Alemania con la victoria de la ultraderecha. El mayor desarrollo fue el triunfo de AfD en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, que sacude el tablero político alemán y europeo, y será analizado en profundidad.
Guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá
Canadá impuso aranceles de represalia de hasta el 50% sobre casi 20 mil millones de dólares en productos estadounidenses, desde acero hasta camisetas. Trump amenazó con prohibir la venta de jets Bombardier y escaló la disputa. La guerra comercial afecta sectores como la miel y las franquicias locales, generando incertidumbre económica en América del Norte y presionando al T-MEC.
Guerra en Ucrania y negociaciones de paz
Enviados estadounidenses Witkoff y Kushner se reunieron con Putin y Zelenski, pero Rusia bombardeó Kyiv horas después de su partida. Mientras tanto, se reveló corrupción masiva en contratos militares ucranianos, con pérdidas de 1.200 millones de dólares en 2024. El conflicto sigue sin tregua y la economía energética europea permanece vulnerable, mientras la alianza ruso-norcoreana se fortalece con la apertura de un puente vial.
Tensiones en Medio Oriente: hutíes, Israel e Irán
Arabia Saudita prometió represalias tras ataques hutíes que hirieron a 73 personas e incendiaron instalaciones petroleras. Israel intensificó bombardeos en Líbano, matando a 11 personas, y el Reino Unido sancionó a colonias israelíes en Cisjordania, acusándolas de limpieza étnica. Además, EE.UU. atacó tres buques iraníes de su 'red sombra', elevando el riesgo de un conflicto regional que amenaza el suministro energético global.
Auge de la ultraderecha en Alemania
El partido Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo una victoria histórica en las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt, quedándose a tres escaños de la mayoría absoluta. Ahora busca socios para gobernar, desafiando el 'cordón sanitario' de los partidos tradicionales. Este resultado refleja el descontento con el gobierno federal y alienta a movimientos euroescépticos en toda la UE, justo cuando la economía alemana lucha por recuperarse.
Análisis a fondo · Auge de la ultraderecha en Alemania
La victoria de AfD en Sajonia-Anhalt, un estado de la antigua Alemania oriental, no es un hecho aislado sino la culminación de un malestar profundo que combina el rechazo a la inmigración, el desencanto con la política energética y el temor económico. Aunque el partido necesitará de un socio menor —como el populista BSW— para gobernar, ya ha roto el tabú de que la extrema derecha no puede acceder al poder estatal en Alemania desde la posguerra. Ganadores inmediatos: la propia AfD, que capitaliza el voto protesta y gana legitimidad, y otros partidos de derecha radical europeos que ven un modelo a seguir. Perdedores: el canciller Merz y su coalición, cada vez más impopulares; la Unión Europea, que enfrenta un nuevo foco de inestabilidad desde su mayor economía; y los mercados, que temen políticas hostiles a la integración y al euro. En las próximas semanas, la negociación para formar gobierno será un campo minado: si AfD logra gobernar, servirá de ensayo para las elecciones nacionales de 2029 y presionará a los partidos tradicionales a endurecer sus posturas migratorias y fiscales. El ascenso de una fuerza que coquetea con el revisionismo histórico y la salida del euro podría envalentonar a movimientos similares en Francia, Italia y Países Bajos, debilitando la cohesión comunitaria justo cuando se necesitan respuestas unificadas frente a la guerra comercial con EE.UU. y la crisis de Ucrania. Para la economía global, la incertidumbre política en el corazón de Europa amenaza con frenar inversiones y reavivar la prima de riesgo en la eurozona. América Latina, aunque distante, sentirá el impacto si el euro se deprecia y la demanda de materias primas se resiente ante un menor crecimiento europeo.
Perspectiva Chidonomics
La combinación de un conflicto comercial en Norteamérica, la guerra en Europa del Este y el avance de fuerzas antiglobalización en Alemania es un cóctel explosivo para el comercio mundial. Para México, la escalada arancelaria entre su socio del T-MEC y Canadá pone en riesgo la estabilidad de las cadenas de suministro integradas, mientras que un euro débil y una UE distraída restan inversión europea en América Latina. La región debe prepararse para un mundo más fragmentado y proteccionista, donde la certidumbre es un lujo caro.
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