Apertura de Mercados — 30 de junio de 2026
Las exportaciones manufactureras impulsan un salto del 17.9% anual en el primer trimestre, mientras los M-Bonos a largo plazo se disparan hasta 299 pb sobre la tasa de referencia.
Reportes de apertura de mercados
Las exportaciones manufactureras impulsan un salto del 17.9% anual en el primer trimestre, mientras los M-Bonos a largo plazo se disparan hasta 299 pb sobre la tasa de referencia.
Asia sube entre dudas sobre IA, mientras el peso se aprecia ligeramente a 17.4794. El mercado global opera sin catalizadores claros y con bonos mexicanos bajo presión.
Sangre en los mercados asiáticos y europeos mientras México presume un superávit comercial de 2,259 millones de dólares, pese a la caída en las exportaciones automotrices.
El Nikkei y el Kospi disparan sus índices mientras México lidia con una informalidad laboral que sube al 54.8% y una presión creciente en los bonos a largo plazo.
El peso retrocede a 17.63 frente al dólar mientras los M-Bonos a largo plazo se disparan.
Kospi se desploma 10%, bonos mexicanos estiran spreads hasta 323 pb, y aunque el IGAE subió, los servicios privados ya cayeron 2.1% al año.
El peso se mantiene plano mientras los mercados globales operan sin rumbo. El empleo en el sector IMMEX cae 1.6% anual, aunque los sueldos reales subieron 5.2%.
El peso se mantiene en 17.33 mientras la minería muestra grietas: la producción de oro se desploma 16.1% anual y los mercados globales titubean por el pacto entre EU e Irán.
El PIB cae 0.6% trimestral mientras el peso retrocede a 17.34. El ahorro bruto sube 6.9% anual, pero la inversión fija se desploma 3.0% en un inicio de año con señales mixtas.
El IGAE de mayo crece 1.1% anual mientras el mercado se congela a la espera de la Fed. El peso se mantiene en 17.19 y los M-Bonos a largo plazo disparan sus spreads.
El peso amaina ligeramente frente al dólar mientras la manufactura muestra un crecimiento anémico y los M-Bonos a largo plazo se disparan hasta 323 pb sobre la tasa de referencia.
La paz entre EE.UU. e Irán dispara las bolsas globales y el Nikkei sube 4.99%, pero el peso ignora el optimismo y se debilita frente al dólar sin una razón clara.