El ciclo económico: cuándo vender más y cuándo guardar liquidez
PIB crece 0.25%, inflación subyacente en 3.95% y desempleo en 2.80%: la economía mexicana da señales mixtas.
Todos los negocios viven lo mismo: meses en que la caja se llena sola y meses en que cada peso se esconde. Saber cuándo vender más y cuándo guardar no es instinto, es leer el ciclo económico.
Qué está pasando
El termómetro de la economía mexicana da señales moderadas. El PIB real, que mide el tamaño de la economía ajustado por inflación, creció 0.25% anual en el primer trimestre de 2026. La tasa de desocupación nacional es 2.80%, lo que significa que hay poco desempleo abierto. En precios, la inflación general anual está en 3.12% y la inflación subyacente anual, que excluye precios volátiles como alimentos frescos y energéticos, en 3.95%. Una nota de contexto dice que en julio la actividad económica mostró señales positivas y el comercio y los servicios fueron su principal soporte. Para tu negocio esto es una foto, no una película: no necesitas saber si mañana sube o baja, sino reconocer en qué momento del ciclo estás para decidir si empujas ventas o proteges liquidez.
Cómo funciona
El ciclo económico es el ritmo con el que sube y baja la demanda agregada, es decir, el gasto total de familias, empresas y gobierno en la economía. Tiene cuatro fases típicas: expansión (la economía crece y hay más pedidos), pico (el crecimiento toca techo), desaceleración o contracción (los pedidos bajan) y recuperación (vuelve a crecer). Ninguna fase dura lo mismo, y no necesitas un doctorado para leerla: basta observar tu propia rotación de inventario, el tiempo que tardan tus clientes en pagarte y si tus proveedores están más flexibles o más duros.
Dos señales que sí debes seguir: la inflación, que mide qué tan rápido suben los precios, te dice cuánto poder de compra tiene tu cliente; la tasa de desocupación te dice cuántas personas tienen ingreso disponible. Cuando la inflación está contenida y el desempleo bajo, como muestran los datos de 3.12% y 2.80%, el consumo puede sostenerse, pero un crecimiento económico de 0.25% sugiere que la expansión es lenta. Eso se traduce en una regla simple: si tu sector depende de compras voluntarias, no te apalanques como si viniera un boom.
Cómo te afecta
Comercio. En fase de expansión, los clientes prueban productos nuevos y aceptan precios con menos resistencia; en fase lenta, comparan más y compran solo lo necesario. No llenes piso de venta con mercancía de baja rotación: cada peso ahí parado tiene un costo de oportunidad, es decir, deja de ganar el rendimiento que tendrías en una alternativa líquida como CETES a 28 días, que rinde 6.15% anual.
Alimentos. Es un sector relativamente defensivo: la gente come en recesión. Pero los antojos, postres y menús premium se resienten antes. Usa la inflación subyacente de 3.95% para vigilar tus costos de insumos no volátiles y renegocia con proveedores antes de subir precios al cliente final.
Servicios. Los servicios opcionales —consultoría, publicidad, capacitación— se recortan primero cuando una empresa aprieta el cinturón. Los servicios de mantenimiento o reparación suelen mantenerse. Si ofreces un servicio opcional, prepara paquetes reducidos o resultados medibles para no desaparecer en la desaceleración.
Manufactura. Tu principal riesgo es el inventario de materia prima y producto terminado. Con la tasa objetivo de Banxico en 6.50% y CETES a 28 días en 6.15%, financiar inventario con crédito tiene un costo; si el margen de transformación no supera ese costo, es mejor producir contra pedido o reducir lotes.
Qué puedes hacer
- Construye un colchón de liquidez. Guarda el equivalente de 3 a 6 meses de gastos fijos en instrumentos líquidos, como CETES a 28 días, que rinden 6.15% anual. Ese colchón te permite no vender desesperado en la fase baja.
- Usa la inflación como referencia de precios. Si tus costos suben más que la inflación general de 3.12% o la subyacente de 3.95%, busca alternativas o renegocia antes de trasladar todo el aumento al cliente.
- Acelera ventas solo con datos de rotación. Si un producto rota rápido y el flujo de caja lo soporta, invierte en marketing o en inventario de alta demanda. Si rota lento, liquida con descuentos controlados y convierte ese efectivo en liquidez.
- Compara antes de endeudarte. Si piensas financiar una expansión, compara el costo del crédito contra el rendimiento de CETES (6.15%) y la tasa objetivo de Banxico (6.50%). Si el crédito cuesta más de lo que tu negocio puede generar con ese capital, mejor guarda y espera.
Perspectiva Chidonomics
La inflación subyacente anual de 3.95% es la cifra que debes vigilar. Excluye precios volátiles como alimentos frescos y energéticos, y te dice qué tan arraigada está la presión de precios en la economía. Con una inflación general de 3.12%, tu negocio debe crecer al menos ese porcentaje en ventas reales solo para no perder poder adquisitivo. Si no creces, estás guardando menos de lo que crees.
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