Chidonomics Semanal — 10 de octubre de 2026

El peso tocó 18.44 tras presión de Trump; consumo privado en 0.01% y confianza en 45 puntos. La economía mexicana no tiene motor interno y el ajuste recae sobre los hogares.

Chidonomics Semanal — 10 de octubre de 2026

Mercados — variación semanal

InstrumentoPrecioSemana
IPC (México) 66,048.57 ▲ +1.65%
S&P 500 7,811.54 ▲ +0.48%
Nasdaq 27,366.17 ▼ -0.40%
Dow Jones 51,654.95 ▲ +0.75%
Russell 2000 2,806.98 ▼ -1.41%
USD/MXN 18.3880 ▲ +1.25%
DXY 102.21 ▲ +0.04%
WTI 91.85 ▲ +2.71%
Oro 4,216.30 ▲ +1.43%
Cobre 6.64 ▲ +0.87%
Plata 60.67 ▼ -0.33%
Gas Natural 3.22 ▲ +5.02%
VIX 14.84 ▼ -4.38%

La semana

La semana dejó una radiografía incómoda de la economía mexicana: el peso tocó 18.44 unidades el jueves, su nivel más depreciado desde que la Fed inició el ciclo restrictivo, empujado por tensiones geopolíticas y, sobre todo, por una llamada en la que Donald Trump exigió a Claudia Sheinbaum acuerdos energéticos y compras de gas natural a Estados Unidos. La moneda cerró el viernes en 18.3880, acumulando una depreciación semanal de 1.25%, mientras el crudo WTI trepó a 91.85 dólares y el VIX se relajó a 14.84, una calma engañosa que no refleja la vulnerabilidad fiscal acumulada. El tipo de cambio se convirtió en la válvula de ajuste de una economía que carece de motor interno, beneficiando a exportadores y tenedores de activos dolarizados, pero castigando el poder adquisitivo de los hogares y encareciendo el servicio de deuda pública y privada. El consumo privado se apagó: el avance de 0.01% en julio confirmó un arranque de segundo semestre en punto muerto, y la confianza del consumidor se desplomó a 45 puntos en septiembre, forzando a las familias a recortar gastos en comida y salud para no perder la vivienda. La inflación aceleró a 3.45% anual en septiembre, impulsada por productos agropecuarios volátiles, y las minutas de Banxico revelaron una junta profundamente dividida sobre la conveniencia de bajar la tasa por debajo del 6.5%, justo cuando el subgobernador Omar Mejía insistía en la confianza en la divisa y Commerzbank advertía que la cautela del banco central lastraba al peso. Mientras el FMI revisó al alza el crecimiento a 1.5% para 2026 pero urgió acelerar el ajuste fiscal, el gobierno subsidia con 127 millones de pesos diarios a empresas controladas por las fuerzas armadas y la recaudación del ISR cae porque la fiscalización “ya no da más”. La apuesta oficial por el sector externo —las exportaciones a EU marcaron récord de 419 mil millones de dólares en ocho meses— no genera bienestar interno ni fortalece las finanzas públicas. Políticamente, Sheinbaum quedó acorralada entre la presión de Trump y las contradicciones internas. En la misma semana en que exigió al embajador Ronald Johnson respetar la soberanía por la academia policial, tuvo que sentarse a explicar su estrategia de seguridad y ceder ante las demandas energéticas de Washington durante una reunión en Palacio Nacional. La mandataria amenazó con legislar contra las plataformas digitales si no acatan el decreto sobre contenidos violentos, mientras negaba que existieran pruebas de vínculos criminales en empresas sancionadas por la OFAC. Estas tensiones revelan un gobierno reactivo, que gestiona crisis en lugar de trazar una estrategia fiscal y de política industrial que aísle a México de los choques externos. El “Plan México” para convertir al país en la décima economía mundial es puesto en duda por analistas, y la falta de voluntad para gravar la propiedad inmobiliaria —cuyo predial no supera el 0.4% del PIB— deja a la hacienda pública sin un ancla creíble. El saldo de la semana es claro: ganan los exportadores y quienes tienen activos dolarizados, y pierden los hogares mexicanos, que pagan más por alimentos, energía y deuda. La economía navega entre un sector externo resiliente y un deterioro interno que los datos ya no pueden disimular: el Banco Mundial sitúa a México con un avance estimado de 1.4% en 2026, apenas por encima de Bolivia, Jamaica y Santa Lucía. Sin un ancla fiscal y con un Banxico fracturado por sus disensos, el peso seguirá expuesto a cada chispazo global. La semana del gas y el gas: lo que Trump impuso, lo que el gobierno cedió y lo que los consumidores pagaron.

Qué seguir la próxima semana

Lunes 12 de octubre

  • Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI): Confirmará si la industria mantiene el estancamiento en un contexto de exportaciones récord pero debilidad del mercado interno.

Miércoles 14 de octubre

  • Indicadores Macroeconómicos del Sector Público (IMSP): Arrojará luz sobre la deteriorada situación fiscal tras la caída en la recaudación del ISR y los crecientes subsidios a empresas castrenses.

Viernes 16 de octubre

  • Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM): Medirá el pulso del sector que más depende de la demanda estadounidense y que enfrenta amenazas de aranceles y tensiones comerciales.
  • Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP): Anticipará si el consumo, que apenas avanzó 0.01% en julio, se mantiene en punto muerto o muestra un deterioro mayor ante la inflación persistente.

La semana en una frase

La semana en que Trump dictó la agenda energética y el peso quedó a merced de las exigencias externas, sin un plan fiscal ni productivo que sostenga la economía real.

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