Radar Macroeconómico — 25 de mayo de 2026
Acuerdo con UE y desplome del petróleo reconfiguran el panorama externo de México
La semana estuvo marcada por dos fuerzas contrapuestas para el sector externo mexicano: la modernización del TLCUEM, que elimina aranceles al 83% de las exportaciones agroalimentarias de inmediato, y una caída superior al 5% en los precios del petróleo ante la esperanza de un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán. El nuevo tratado con Europa representa un paso estratégico para diversificar el comercio y reducir la dependencia de Estados Unidos, mientras que el desplome del crudo pone en alerta los ingresos fiscales y las finanzas de Pemex. En los mercados cambiarios, el peso mostró una ligera apreciación semanal apoyada por el mayor apetito global por riesgo, aunque en el acumulado anual mantiene una depreciación de doble dígito. Estos eventos subrayan la dualidad entre integración comercial y volatilidad energética que define el momento económico de México.
Comercio exterior y geopolítica
La modernización del TLCUEM y la caída de los precios del petróleo dominaron la semana, con implicaciones contrapuestas para el sector externo mexicano. Mientras el acuerdo con Bruselas abre una ventana de diversificación comercial largamente esperada, el desplome del crudo introduce un factor de riesgo inmediato sobre los ingresos fiscales y la ya frágil posición financiera de Pemex.
El gobierno mexicano concretó la actualización del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, logrando que el 83% de las exportaciones agroalimentarias ingresen al mercado europeo libres de arancel de forma inmediata. Las negociaciones, coordinadas por la Secretaría de Economía y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, destrabaron los puntos más complejos relacionados con reglas fitosanitarias y denominaciones de origen. El pacto establece una desgravación progresiva para el resto de las mercancías, con el objetivo de alcanzar la apertura total a mediano plazo. Los principales beneficiados son los sectores productores de miel, café, plátano, carne de cerdo y de res, así como el tequila y el mezcal, productos que ahora cuentan con certidumbre jurídica frente a posibles falsificaciones en mercados como Francia, Alemania o España gracias al reconocimiento recíproco de indicaciones geográficas protegidas incluido en el acuerdo.
El Consejo Nacional Agropecuario calificó las condiciones alcanzadas como un motor de desarrollo para las comunidades rurales y el empleo formal en el agro mexicano. Las autoridades federales estiman que el flujo logístico a través de los puertos del Golfo de México se incrementará significativamente en los próximos meses. La relevancia estratégica del acuerdo se magnifica al considerar que, según estadísticas previas del Banco de México, el comercio agroalimentario con Europa representaba una fracción menor frente al mercado norteamericano debido a las barreras arancelarias de la Eurozona. El nuevo marco rompe estas limitaciones y ofrece un piso competitivo para los productores mexicanos frente a exportadores de Sudamérica y África.
En paralelo, el sector de servicios turísticos también mostró señales de dinamismo. El turismo de cruceros en México registró un crecimiento de 14.8% anual en 2026, un indicador de recuperación que complementa el impulso exportador agroalimentario y sugiere que la diversificación de ingresos externos no se limita al ámbito comercial.
Sin embargo, la nota dominante en los mercados globales fue el desplome de los precios del petróleo. El crudo Brent cayó 5.1% hasta 98.29 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate retrocedió 5% para ubicarse en 91.76 dólares por barril durante las primeras operaciones del lunes en Asia. El detonante fue la creciente expectativa de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán que podría reabrir el estrecho de Ormuz y aumentar la oferta global de crudo iraní. El presidente Donald Trump escribió en Truth Social que un memorando de entendimiento había sido "negociado en gran medida", aunque posteriormente moderó las expectativas al señalar que el bloqueo estadounidense a los barcos iraníes "permanecerá en pleno vigor y efecto hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo".
Los operadores expresaron un cauteloso escepticismo sobre la viabilidad de un pacto definitivo. Chris Weston, jefe de investigación de Pepperstone Group Ltd en Melbourne, señaló que "los mercados se han acostumbrado a ser increíblemente pacientes ante un avance tangible, pero el escenario base de un acuerdo sigue siendo firme". La crisis geopolítica, que comenzó formalmente el 28 de febrero con ataques aéreos coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán y una posterior respuesta con misiles de largo alcance por parte de Teherán, ha mantenido un alto el fuego vigente desde el 8 de abril, aunque persisten fricciones en las rutas marítimas del Golfo Pérsico. Para México, la caída del crudo genera presión directa sobre los ingresos petroleros y la situación financiera de Pemex, cuyo impacto está siendo evaluado por las autoridades en un contexto donde las finanzas públicas ya enfrentan restricciones.
Tipo de cambio y mercados
El peso mexicano registró una ligera apreciación semanal frente al dólar, aunque la tendencia anual sigue siendo de debilidad. El movimiento cambiario reflejó el mayor apetito global por riesgo que benefició a las divisas emergentes, pero no logró revertir la depreciación acumulada en lo que va de 2026.
El tipo de cambio MXN/USD se ubicó en 0.05727, equivalente a aproximadamente 17.46 pesos por dólar, con una apreciación de 0.37% en la jornada y de 0.38% en la semana. Sin embargo, en el acumulado de 2026, el peso se ha depreciado 12.23%, una cifra que refleja un entorno de fortaleza del dólar y riesgos internos que mantienen a la moneda mexicana bajo presión. La depreciación anual de doble dígito contrasta con el desempeño de otras divisas emergentes que también se beneficiaron del retroceso global del dólar durante la semana.
El debilitamiento de la divisa estadounidense fue generalizado. Frente al yen, el dólar cedió 0.2% hasta 158.87 yenes; el euro subió 0.3% hasta 1.1642 dólares; y la libra esterlina avanzó 0.4% hasta 1.3485 dólares. El dólar australiano sumó 0.4% para situarse en 0.7160 dólares, mientras que el neozelandés ganó 0.5% hasta 0.5877 dólares. Los analistas de Westpac señalaron que "hay indicios tempranos de que el sentimiento de riesgo se mantiene respaldado; las primeras operaciones en Sídney revelan una venta generalizada del USD, de la que se benefician divisas de mayor riesgo".
El catalizador detrás de este movimiento fue precisamente la esperanza de un acuerdo de paz en Medio Oriente. La posibilidad de que el estrecho de Ormuz se reabra al tránsito normal de petroleros iraníes reduciría las primas de riesgo geopolítico incorporadas en los precios del crudo y, por extensión, mejoraría las perspectivas para economías importadoras de energía. Para México, sin embargo, el efecto es dual: el alivio en los mercados financieros globales beneficia al peso en el margen, pero la caída del petróleo erosiona uno de los pilares de los ingresos externos del país.
Los mercados permanecen atentos a la evolución de las negociaciones geopolíticas y su impacto en los flujos de capital hacia economías emergentes. La liquidez reducida por los festivos en múltiples plazas globales durante la sesión del lunes amplificó los movimientos, pero la dirección del sentimiento de riesgo parece clara: cualquier avance hacia la distensión en Medio Oriente favorece a las divisas emergentes frente al dólar, al menos en el corto plazo. El bitcoin también reflejó este entorno, con un avance de 0.6% hasta 77,043.60 dólares.
En el frente doméstico, la atención comienza a desplazarse hacia los preparativos logísticos para la Copa Mundial de Fútbol que inicia el 11 de junio. El Instituto Nacional Electoral anunció que su personal trabajará bajo la modalidad de home office durante 42 días, del 1 de junio al 12 de julio, para contribuir a disminuir el tránsito vehicular en la Ciudad de México y la zona centro del país. La medida, aunque sectorial, anticipa las disrupciones que el evento deportivo podría generar en la actividad económica cotidiana de la capital.
En qué poner atención la próxima semana
- Seguimiento de las negociaciones de paz entre EE.UU. e Irán y su efecto en los precios del petróleo, variable clave para las finanzas públicas mexicanas y la situación financiera de Pemex.
- Inicio del programa de home office en el INE el 1 de junio como parte de las medidas de movilidad para el Mundial 2026, que podría replicarse en otras dependencias gubernamentales.
- Comienzo de la Copa Mundial de Fútbol el 11 de junio, con posibles efectos en la actividad económica, el consumo y la logística de la Ciudad de México y otras sedes.
- Posibles anuncios sobre los mecanismos de implementación del acuerdo comercial modernizado con la Unión Europea, incluyendo detalles sobre reglas de origen y cupos preferenciales.
- Consejo Técnico Escolar el viernes 29 de mayo, que implica suspensión de clases a nivel nacional en educación básica.