Radar Macroeconómico — 6 de julio de 2026

La economía inició el año con una contracción de 0.6%, mientras el T-MEC entra en revisiones anuales y el ISR registra su caída más fuerte desde 2009.

Radar Macroeconómico — 6 de julio de 2026

T-MEC en revisión anual, economía se contrae en 1T26

La economía mexicana arrancó 2026 con una contracción trimestral desestacionalizada de 0.6% en el primer trimestre, la más pronunciada desde la pandemia, aunque el IGAE de abril repuntó 1.2% mensual —por encima de la estimación oportuna— y ofrece una señal incipiente de recuperación que aún no logra consolidarse. La decisión de Estados Unidos de no renovar el T-MEC bajo su formato automático y someterlo a revisiones anuales introduce una capa adicional de incertidumbre sobre el comercio y la inversión, pero los mercados han reaccionado con relativa calma: el peso ronda los 17.5 por dólar y los CDS a cinco años se mantienen en 86 puntos base. Banxico mantuvo la tasa en 6.50% en su reunión de junio tras el recorte de 25 puntos base aplicado en mayo, con una Junta que ve avances en la desinflación —la general bajó a 3.94% anual en mayo y la lectura quincenal más reciente la sitúa en 3.55%— pero advierte que la convergencia al objetivo de 3% no llegará hasta el segundo trimestre de 2027. Las finanzas públicas muestran un déficit menor al programado gracias a un subejercicio significativo del gasto, aunque los ingresos tributarios flaquean por la debilidad del ISR, que registró su mayor caída desde 2009. Las proyecciones de crecimiento para 2026 se han ajustado a la baja: el sector privado espera 1.07% anual, Banamex mantiene 1.3% y la OCDE apenas 0.8%, un rango de medio punto porcentual que refleja valuaciones distintas del impacto de los aranceles y la consolidación fiscal.

Crecimiento y actividad

El primer trimestre de 2026 confirmó lo que los indicadores adelantados venían anticipando: una contracción económica que, si bien resultó menos severa que la estimación oportuna original, marcó el peor inicio de año desde 2020. El dato revisado por el INEGI situó la caída del PIB en 0.6% con cifras trimestrales desestacionalizadas —inferior al -0.8% anticipado originalmente— rompiendo una racha de cuatro trimestres en terreno positivo. Las actividades primarias se contrajeron 1.7% trimestral desestacionalizado y las secundarias también mostraron debilidad, mientras los servicios, que venían sosteniendo la actividad, perdieron impulso. En su comparación anual —una métrica de distinto tipo_tasa que no es directamente equiparable a la variación trimestral— el PIB apenas creció 0.2% respecto al mismo trimestre del año anterior.

El Indicador Global de Actividad Económica de abril, publicado el 23 de junio, ofreció una señal de respiro al registrar un crecimiento mensual desestacionalizado de 1.2% —por encima de la estimación central del IOAE de 1.0%—, pero este dato mensual no debe confundirse con la tendencia acumulada. En el acumulado enero-abril de 2026, medido con cifras originales y en su variación anual, el IGAE apenas suma un avance de 0.7% anual, lo que ilustra la brecha entre el repunte puntual de abril y la debilidad subyacente que arrastra el año. Las actividades secundarias acumulan una caída de 0.3% anual en el mismo período, reflejando la persistente debilidad industrial, mientras que las terciarias crecen 1.3% anual y las primarias 1.2% anual. Como señaló México ¿Cómo Vamos?, consolidar esta recuperación durante los próximos meses debe ser un objetivo clave, pues el nivel de actividad sigue lejos de un ritmo compatible con una expansión robusta.

El empleo formal también acusa el deterioro. El índice de personal ocupado de los sectores económicos disminuyó 0.1% mensual desestacionalizado en abril, de acuerdo con datos retomados por Banamex, y aunque la creación de empleo IMSS no se detalla en las fuentes de esta semana, el dato es consistente con una demanda laboral que se enfría. El crédito bancario a empresas se contrajo 0.9% anual real en mayo, mientras que el crédito al consumo mantuvo un crecimiento de 7.0% anual real, según Valmex. Esta dualidad —consumo resiliente pero inversión empresarial débil— refleja un entorno donde los hogares siguen gastando apoyados en el mercado laboral y las remesas, pero las empresas postergan decisiones de inversión ante la incertidumbre comercial y regulatoria. El crédito bancario total apenas avanzó 1.7% anual real en mayo, con un estancamiento que Banamex califica de preocupante para la reactivación de la actividad.

Las proyecciones para el año completo se han ajustado a la baja. La encuesta de Banxico de junio, levantada entre 41 grupos de análisis del 16 al 26 de junio, situó la expectativa de crecimiento anual promedio en 1.07% para 2026, inferior al 1.09% del mes previo, y en 1.76% para 2027. Banamex mantiene un pronóstico más optimista de 1.3% anual promedio para este año, mientras que la OCDE, en su Panorama Económico de junio, proyecta apenas 0.8%. La dispersión de medio punto porcentual no es trivial: refleja lecturas distintas sobre la velocidad de la recuperación en el segundo semestre, el impacto de los aranceles y el potencial impulso del gasto relacionado con el Mundial de 2026. Un dato alentador en el margen: el PMI manufacturero subió 0.8 puntos mensuales en junio para ubicarse en 50.2 puntos, regresando a territorio expansivo por primera vez en meses.

Inflación y política monetaria

La inflación general al consumidor se situó en 3.94% anual en mayo, una baja significativa desde el 4.45% anual de abril, según los datos del INEGI publicados el 9 de junio. La inflación subyacente —el componente que mejor refleja la tendencia de mediano plazo— bajó de 4.26% anual en abril a 4.12% anual en mayo. Las cifras de Banxico muestran que el índice general pasó de 145.831 en abril a 145.527 en mayo, una variación mensual de -0.21%, mientras el subyacente avanzó de 144.991 a 145.315. La baja en el componente no subyacente fue clave para el descenso, reflejando una corrección en precios agropecuarios y energéticos.

En su reunión del 25 de junio, la Junta de Gobierno de Banxico mantuvo la tasa de interés de referencia en 6.50%, tras el recorte de 25 puntos base aplicado en mayo. Según la información disponible, la votación de la reunión de mayo fue 3-2, con los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath votando por mantener la tasa en 6.75%, mientras que para la reunión de junio las fuentes consultadas no proporcionan el desglose nominal de la votación. El comunicado destacó que la inflación continuó disminuyendo entre abril y mediados de junio, con la general bajando a 3.55% anual en la lectura quincenal más reciente. Banxico revisó a la baja sus previsiones de inflación general para el segundo trimestre por precios no subyacentes más suaves, pero aumentó ligeramente la perspectiva de la subyacente hacia el cierre de 2026, señal de que la última milla del proceso desinflacionario sigue siendo resistente.

El banco central mantuvo su proyección de que la inflación convergerá al objetivo de 3% hasta el segundo trimestre de 2027, y señaló que el balance de riesgos continúa inclinado al alza. Entre los factores de riesgo, el comunicado menciona interrupciones comerciales, tensiones geopolíticas, inflación subyacente persistente, choques relacionados con el clima y una posible depreciación del peso. La expectativa implícita en los mercados, según las tasas de política monetaria implícitas reportadas por Scotiabank, apunta a que la tasa de fondeo interbancario se mantendría sin cambios en 6.50% tanto para el cierre de 2026 como para 2027, lo que sugiere que el mercado descuenta una pausa prolongada más que nuevos recortes.

La encuesta de expectativas de Banxico de junio reflejó un ajuste a la baja en las proyecciones de inflación para el cierre de 2026: la expectativa mediana de inflación general pasó de 4.36% anual a 4.21% anual, y la subyacente de 4.22% anual a 4.18% anual, según los datos retomados por Crónica y Scotiabank. Para 2027, la expectativa de inflación general se redujo de 3.86% anual a 3.80% anual. Aunque estas expectativas se mantienen por encima de la meta de Banxico, la trayectoria descendente es consistente con un proceso de desinflación gradual que la autoridad monetaria está dispuesta a acompañar con una pausa prolongada. Banamex proyecta una inflación general de 3.49% anual para el dato de junio que se publicará esta semana, nivel que de confirmarse reforzaría la narrativa de convergencia gradual.

Mercados financieros y tipo de cambio

El peso mexicano cerró la semana del 30 de junio al 3 de julio en 17.47 pesos por dólar, acumulando una apreciación de 2.84% en lo que va de 2026, en un contexto de debilidad generalizada del dólar tras un reporte de empleo en Estados Unidos peor al esperado. La moneda se mantuvo en un rango estrecho entre 17.42 y 17.56 durante la semana, mostrando resiliencia a pesar del anuncio de que Estados Unidos no renovará el T-MEC bajo su formato automático y optará por revisiones anuales. Banamex reporta que, tras una depreciación inicial modesta, el tipo de cambio se estabilizó y los CDS a cinco años se mantuvieron en 86 puntos base.

El mercado de renta fija mostró movimientos acotados. El bono a 10 años en México cerró la semana en 9.00%, prácticamente sin cambios, mientras el Treasury a 10 años se ubicó en 4.49%, de acuerdo con los datos de Scotiabank. El diferencial de tasas por encima de los 450 puntos base sigue siendo un factor de soporte para el peso, al ofrecer un carry atractivo en un entorno donde la Reserva Federal mantiene la tasa de fondos federales sin cambios. Las fuentes de Banamex y Scotiabank señalan que el mercado redujo sus expectativas de alzas de tasas por parte de la Reserva Federal tras el dato de empleo de junio. La presidencia de la Reserva Federal recayó en Kevin Warsh, quien según Actinver ha mandado un mensaje firme de combate a la inflación, aunque los datos de empleo de junio moderaron las expectativas de un alza de tasas en el corto plazo.

En Estados Unidos, la nómina no agrícola de junio sorprendió a la baja con 57,000 nuevos puestos, muy por debajo de los 113,000 esperados por el consenso y de los 129,000 revisados de mayo. La creación de empleo en el primer semestre suma 552,000 plazas, según Banamex, pero la tasa de desempleo bajó a 4.2% por una fuerte caída en la participación laboral al 61.5%, el nivel más bajo en más de cinco años. La reacción de los mercados fue inmediata: los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo bajaron —el bono a 2 años se ubicó en 4.14%, con una caída de 4 puntos base—, mientras el oro avanzó 2.2% y la plata 1.2%.

La Bolsa Mexicana de Valores, por su parte, cerró la semana con una ligera baja semanal de 0.24% para ubicarse en 67,060 puntos, acumulando un rendimiento de 4.28% en lo que va de 2026. Las emisoras con mejor desempeño en la semana fueron Orbia, Regional y Banorte, mientras Grupo Carso, América Móvil y Arca Continental encabezaron las pérdidas. En los mercados internacionales, el Kospi coreano rebotó 5.76% en la sesión del 3 de julio tras las caídas previas en el sector de semiconductores, y el Stoxx 600 europeo hiló su cuarta semana al alza con un avance de 0.68% en la jornada.

Comercio exterior, remesas y geopolítica

La balanza comercial de México registró en mayo un superávit de 0.6 mil millones de dólares en cifras ajustadas por estacionalidad, por debajo de los 3.0 mil millones de abril, debido a un repunte de las importaciones que superó el dinamismo exportador. Las exportaciones cayeron 0.5% mensual desestacionalizado en mayo, reflejando la debilidad en los envíos automotrices, mientras que las importaciones subieron 3.0% mensual desestacionalizado, apoyadas por compras de bienes intermedios y de capital. En el acumulado de enero a mayo, el superávit alcanza 5.8 mil millones de dólares —un incremento sustancial frente a los 0.9 mil millones del mismo período de 2025—, con exportaciones totales creciendo 22.6% anual e importaciones 20.8% anual. Banamex señala que la fortaleza exportadora introduce un sesgo a la baja en su pronóstico de un déficit comercial de 6.5 mil millones de dólares para el año completo.

El desglose de las cifras, analizado por Banco Base, revela una transformación importante en el perfil exportador: las manufacturas no automotrices —dominadas por equipo de cómputo— crecieron 35.2% anual en el acumulado a mayo y representan ya el 67.47% de las exportaciones totales, la proporción más alta en registro. En contraste, las exportaciones automotrices cayeron 0.47% anual en el mismo período, con una contracción de 2.15% anual en mayo —la primera en tres meses— arrastradas por una caída de 3.5% anual en los envíos a Estados Unidos. Las exportaciones automotrices al resto del mundo, sin embargo, crecieron 5.7% anual en mayo y acumulan un avance de 27.1% anual en lo que va del año, lo que sugiere una reorientación parcial de los flujos.

Esta recomposición del comercio exterior tiene implicaciones estructurales. Banco Base advierte que las exportaciones de equipo de cómputo generan menor valor agregado que la industria automotriz y que las cifras de importaciones de bienes intermedios —que crecieron 25.8% anual en el acumulado a mayo y representan más del 80% de las importaciones totales— evidencian un patrón de triangulación comercial: se importan insumos de Asia, se ensamblan en México y el producto final se exporta a Estados Unidos, generando poco valor agregado nacional. La debilidad de las importaciones de bienes de capital, que acumulan una caída de 0.40% anual en 2026, refuerza la lectura de un aparato productivo que no está invirtiendo en ampliar su capacidad instalada.

Las remesas, por su parte, mantuvieron un crecimiento moderado en mayo: 5,611 millones de dólares, un incremento de 3.8% anual respecto al mismo mes de 2025. Scotiabank reporta que en el acumulado de enero a mayo los flujos suman 12,182 millones de dólares (+2.8% anual) y en los últimos doce meses alcanzaron 63,171 millones. El número de transferencias, sin embargo, lleva 14 meses consecutivos en terreno negativo (-1.7% anual en mayo), mientras que el monto promedio por envío creció 5.6% anual, lo que sugiere que los migrantes están enviando menos transferencias pero por montos mayores. Esta resiliencia del ingreso por remesas sigue siendo un soporte relevante para el consumo privado en un contexto de debilidad del empleo formal.

El evento geopolítico más relevante de la semana fue la confirmación de que Estados Unidos notificó a México y Canadá que no renovará automáticamente el T-MEC por un período adicional de 16 años, activando en su lugar el mecanismo de revisiones anuales previsto en el tratado hasta su vencimiento en 2036. La decisión, de acuerdo con Scotiabank y Banamex, ya había sido anticipada por funcionarios estadounidenses en meses recientes. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la medida no fue una sorpresa y destacó que el T-MEC seguirá plenamente vigente durante la próxima década. Las negociaciones formales entre los tres países comenzarán en la semana del 20 de julio. Según el IMCO, el acuerdo mantiene las condiciones preferenciales para los bienes y servicios comerciados bajo su amparo y solo podría extinguirse si alguna de las partes notifica por escrito su salida con seis meses de anticipación.

Finanzas públicas

Los ingresos presupuestarios del sector público registraron una caída real anual de 1.8% en el acumulado de enero a mayo, ubicándose 151 mil millones de pesos por debajo de lo calendarizado por la Secretaría de Hacienda, de acuerdo con datos de Scotiabank y Banamex. La recaudación del IVA mostró dinamismo con un crecimiento real anual de 3.3% en el periodo —impulsada por un alza de 16.6% real anual solo en mayo—, y los impuestos a las importaciones crecieron 3.1% real anual, alcanzando un máximo histórico para este período favorecidos por los aranceles aplicados. Sin embargo, estos avances fueron insuficientes para compensar la caída del ISR, que se desplomó 5.8% real anual, la mayor contracción desde 2009, asociada a menores pagos por declaraciones anuales de personas físicas y morales.

Por el lado del gasto, la contención presupuestaria fue la nota dominante. El gasto neto se situó 418 mil millones de pesos por debajo del programa, con el gasto programable 307 mil millones por debajo y el costo financiero 86 mil millones menor al calendarizado, en parte por condiciones financieras y cambiarias más benignas que las previstas originalmente. Como resultado, el déficit público al cierre de mayo fue de 419 mil millones de pesos, un resultado 266 mil millones mejor al programado, mientras que el balance primario mantuvo un superávit de 89.6 mil millones de pesos. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 50.6% del PIB.

Banamex advierte, sin embargo, que esta mejora en los balances no debe interpretarse como una mejora estructural. La posición fiscal más favorable se explica por un subejercicio significativo del gasto —que en esencia es procíclico— más que por un fortalecimiento de los ingresos. En un contexto de debilidad en la recaudación del ISR, presiones persistentes por parte de Pemex y bajo crecimiento económico, el banco considera poco factible alcanzar la meta de Requerimientos Financieros del Sector Público de 4.3% del PIB sin una mayor contención del gasto en el segundo semestre, lo que podría profundizar la debilidad de la actividad económica y limitar la recuperación de la propia recaudación hacia adelante. El costo financiero, que se contrajo 9.6% real anual en el período, fue favorecido por condiciones cambiarias más apreciadas que las previstas originalmente, un alivio que podría revertirse si el tipo de cambio enfrentara presiones en el segundo semestre.

Perspectivas multilaterales

La OCDE publicó en junio su Panorama Económico con una proyección de crecimiento anual promedio para México de apenas 0.8% en 2026, la más baja entre las estimaciones disponibles, que contrasta con el 1.07% de la encuesta Banxico y el 1.3% de Banamex. La organización prevé que la economía se acelere a 1.8% anual en 2027, impulsada principalmente por la demanda interna, con el consumo privado respaldado por el bajo desempleo y la inversión privada reaccionando gradualmente a la baja de tasas de interés. Sin embargo, advierte que la consolidación fiscal en curso limitará la inversión y el consumo públicos, y que las exportaciones distintas a las de equipo informático se verán lastradas por los aranceles comerciales, la desaceleración del crecimiento en Estados Unidos y la incertidumbre mundial ligada al conflicto en Medio Oriente.

La brecha de 0.5 puntos porcentuales entre la OCDE y Banamex no es un mero detalle técnico. Refleja dos visiones distintas sobre el mismo conjunto de riesgos: la OCDE incorpora un impacto más severo de los aranceles y la incertidumbre sobre el comercio, que afectan la inversión y las exportaciones de manera más persistente. Los analistas locales, en cambio, tienden a ponderar más la resiliencia reciente del consumo privado, el mercado laboral y las remesas, así como el posible efecto dinamizador del Mundial de 2026 sobre los servicios y el turismo. Banamex, en su propio escenario central, contempla revisiones anuales del T-MEC hasta 2028 como el sendero más probable, consistente con una recuperación modesta y gradual de la inversión y un crecimiento anual promedio del PIB de 1.3% este año y 1.8% el próximo. La divergencia es un recordatorio de que el crecimiento de México en 2026 está condicionado por factores externos —desde la política comercial de Washington hasta el precio del petróleo y la evolución geopolítica en Medio Oriente— cuyo desenlace sigue siendo incierto.

En qué poner atención la próxima semana

  • Lunes 6 de julio: INEGI publica el consumo privado y la inversión fija bruta de abril. Banamex proyecta un avance del consumo privado de 0.6% mensual desestacionalizado (2.9% anual con cifras ajustadas) y una expansión de la inversión fija bruta de 2.9% mensual desestacionalizado (5.1% anual ajustado), lo que de confirmarse sugeriría un repunte de la demanda interna al inicio del segundo trimestre.
  • Miércoles 9 de julio: INEGI publica la inflación de la segunda quincena de junio y el dato mensual completo. Banamex estima una variación mensual de -0.15% para la inflación general (3.49% anual) y de 0.34% mensual para la subyacente (4.13% anual), por la baja en frutas y verduras y el impacto al alza de servicios turísticos y el Mundial.
  • Jueves 9 de julio: Publicación de la producción industrial de mayo. Banamex proyecta una caída mensual desestacionalizada de 1.2% explicada principalmente por la construcción, lo que implicaría una variación anual de apenas 0.2% en cifras ajustadas y de -0.5% con series originales.
  • Jueves 9 de julio: Minutas de la reunión de política monetaria de Banxico del 25 de junio. Será la oportunidad para conocer los argumentos detrás de la decisión de mantener la tasa en 6.50% y las preocupaciones de los miembros de la Junta sobre el balance de riesgos inflacionarios y el proceso de desinflación.
  • Semana del 20 de julio: Inicio de las negociaciones formales del T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá, tras la decisión estadounidense de no renovar el tratado por 16 años adicionales y optar por revisiones anuales. El desarrollo de estas conversaciones definirá el tono de la relación comercial para la próxima década.